Caridad Villalba Pinardo, profesora de piano ecologista y política

El camino hacia un mundo más justo y una formación profesional equilibrada.

Caridad VillalbaHoy entrevistamos a Caridad Villalba Pinardo, pianista y profesora de piano en el Conservatorio Profesional de Alcázar de San Juan-Campo de Criptana. A los 20 años conoció la revista Integral y a partir de ese momento tomó conciencia de todo lo relacionado con el medio ambiente, tanto en su vida personal como en movimientos ecologistas. Tal fue su dedicación y compromiso que decidió presentarse como candidata a alcaldesa de Alcázar de San Juan por Los Verdes en 2011. En la actualidad, Caridad Villalba invierte su tiempo en sus clases de piano y en una continua formación personal en la materia; aunque su preocupación por el medio ambiente sigue siendo muy importante, así como las desigualdades sociales -que dice, cada vez se acentúan más-, el ser humano también forma parte de ese ecosistema que es nuestro planeta.

¿Qué es la música para usted?

Una parte muy importante de mi vida, aparte de que, como se suele decir, me gano la vida con ella, y eso es importante, es mucho más, nunca desconectas, siempre tienes proyectos y cosas en mente que te gustaría hacer, tocar obras que aún no has tocado, siempre es un reto. Cada vez que emprendes una obra nueva, es una incursión en la mente de un genio, la sensación es muy gratificante, es una conexión con el pasado. Cuando abordas la obra tienes que tener mucha información para entender el porqué de su creación, al artista, que nunca está desconectado de la sociedad y su tiempo.

¿Qué aporta la música a la sociedad?

La música, desde muy antiguamente, ha formado parte de todo tipo de sociedades humanas y se han hecho músicas para distintos acontecimientos, para distintas clases sociales. La música ha evolucionado con el tiempo, sobre todo en Occidente, hasta el punto de convertirse en una actividad con un gran componente intelectual y creativo, donde siglo a siglo los compositores buscaban materiales sonoros y elementos compositivos nuevos, y esto hoy sigue ocurriendo, el legado musical que hemos recibido en Occidente es muy rico. En la actualidad deberíamos preguntarnos por las distintas clases de música, pues nace un fenómeno nuevo a partir de los años 60 y con el surgimiento de la industria discográfica, aparece la música comercial, donde el componente creativo e intelectual es muy bajo y el único fin es hacer negocio con gustos y modas que nos imponen, año tras año cambian y forma parte de un marketing donde componentes extramusicales entran en juego y donde las generaciones de adolescentes son las víctimas más directas. Pienso que una sociedad culta y formada desarrolla más la sensibilidad y su aprecio y disfrute del arte, a la vez que es menos manipulable, y por este hecho nuestra música “culta” no llega masivamente a la gente, creo que es algo que nos estamos perdiendo, por eso abogo por una educación seria de nuestros niños y jóvenes; digo seria en el sentido de que la educación esté diseñada desde los propios docentes y por los especialistas y no que sea moneda de cambio de los gobiernos de turno.

Cree entonces que la música debería formar parte de la educación, ¿y desde qué edad?

La música forma parte del ser humano desde que el feto siente los primeros latidos del corazón de su madre y posteriormente con las primeras canciones de cuna. Materializar el estudio de la música en un sistema educativo reporta grandes beneficios al ser humano. La neurociencia se está haciendo eco de los beneficios que aporta el estudio de la música en nuestros cerebros. Los últimos estudios han puesto de manifiesto que la música aumenta el volumen y la actividad del cuerpo calloso, lo que implica que se incrementan las conexiones neuronales entre los dos hemisferios. Independientemente de que una persona vaya a ser profesional o no, está claro que los beneficios que aporta el estudio de la música son múltiples: desarrolla el área lingüística y matemática, la creatividad, atención, potencia las capacidades de los alumnos y ayuda a incrementarlas en los alumnos con déficits sensoriales, aumenta la sociabilidad, sensibilidad, desarrolla la psicomoticidad, el espíritu crítico… Toda la actividad humana se puede encontrar en un momento en la interpretación de una obra musical. Pero insisto: para que todo esto confluya el estudio debe ser serio y estar bien planificado.

¿Por qué cree que se está intentando quitar la música de las escuelas?

No solamente la música, sino también la plástica, las humanidades. Son disciplinas que desarrollan la creatividad o la historia de la sociedad y su pensamiento, y esto no forma parte de una educación donde estamos encontrando una intromisión del mundo de la industria y las finanzas. Ya hay colegios de primaria donde la banca introduce planes de estudios, donde enseñan a los niños lo que es un plan de pensiones, una inversión en fondos y todos esos productos que ellos manejan, es algo totalmente atroz, este tipo de actividad en la educación está marcando a las futuras generaciones. De todas maneras, en nuestro país, en la enseñanza obligatoria siempre ha tenido tratamiento de María, por tanto el curriculum académico no ha sido del todo consecuente con la materia, pero ya habíamos empezado con la LOGSE a avanzar, y de nuevo nos encontramos veinte años atrás.

¿Hay un país que puede servir a España como modelo de la música?

En Inglaterra, la música conlleva el aprendizaje de la práctica de un instrumento, viene a ser como la enseñanza de las Escuelas de Música en nuestro país, pero dentro de los planes de estudios oficiales, lo cual es muy interesante. El hecho de aprender a tocar un instrumento y hacer esta práctica universal en la enseñanza obligatoria conlleva aplicar todos los beneficios de lo que anteriormente he comentado. Me gusta el ejemplo de Estados Unidos, en los que los estudios superiores de música forman parte de la enseñanza universitaria y se encuentra dentro del campus universitario. En Venezuela, el sistema nacional de orquestas y coros infantiles y juveniles fue concebido y fundado en 1975 por el maestro y músico venezolano José Antonio Abreu para sistematizar la instrucción y la práctica colectiva e individual de la música a través de orquestas sinfónicas y coros, como instrumentos de organización social y de desarrollo humanístico. Este modelo pedagógico, artístico y social, que ha alcanzado relevancia en el mundo entero y ha servido como herramienta de integración social, a su vez ha dado músicos de renombre internacional como es el director de orquesta Gustavo Dudamel. En nuestro país, la enseñanza musical, ha subido mucho en cuanto a cantidad y calidad, pero es tratada oficialmente como enseñanza no obligatoria y reglada en los Conservatorios de Música. El objetivo sería integrarla en la enseñanza obligatoria, para que los alumnos no se vean sobrecargados; esta experiencia ya se está desarrollando en Madrid, donde se cuenta con dos centros integrados y la experiencia es muy positiva. También es de destacar la gran proliferación de Escuelas de Música. Muchas familias son conscientes de los beneficios de esta enseñanza, pero tienen que hacerlo a título particular y están cumpliendo un vacío que la administración educativa debería realizar.

Rebeca García Agudo 

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