SERIE: Outlander (3 temporadas)

Cada uno la ve por una razón.

outlander

Ha sido difícil esclarecer el género de esta serie, ya que podría incluirse en histórica, aventuras, romanticismo o ciencia ficción. Outlander nos transporta al siglo XVIII, a la Escocia de los clanes de los highlanders que se defienden de la invasión británica. Outlander nos conquista porque contiene muchos elementos que han desaparecido de nuestra cultura y estilo de vida actuales: el honor, la palabra, el orgullo racial, las tradiciones y la lucha por la tierra y la libertad. Es una pena que al final acabe convirtiéndose en la novela romántica erótica de Diana Gabaldón en la que se basa.

El argumento gira en torno a Claire Beauchamp, enfermera británica de la II Guerra Mundial que, de visita en Escocia con su marido en 1945, es transportada en el tiempo a través de las piedras de Craigh na Dun hasta 1743.

La sinopsis y el primer capítulo son algo desconcertantes, pues solo los amantes de los viajes en el tiempo o los románticos que podían haber sido llamados a ver la serie decidirán continuar viéndola basándose en un capítulo de tintes antiguos, con información aparentemente insustancial pero trascendental para la comprensión de la historia posterior. La entrada en escena de los highlanders es imponente y fastuosa, como una raza fuerte de guerreros provenientes de entrelazados clanes familiares, que van ataviados con un labrado atuendo compuesto por kilt, camisa, chaqueta y pañuelo al cuello. Se nos presentan como hombres que portan un arraigado sentimiento de pertenencia a un grupo familiar, que desde niños se forjan en la lucha entre clanes y contra el imperio británico, que subsisten gracias a la agricultura y que poseen costumbres medievales basadas en profundas creencias cristianas, leyendas y supersticiones, la jerarquía en el clan, las ejecuciones públicas, la ausencia de estudios o el trato animalesco hacia la mujer, quien no podía sobrevivir sin la protección de un hombre, ya fuera padre, marido, hijo o hermano.

La serie es atractiva hasta el episodio del matrimonio, al que se dedica todo un capítulo, descuidando el desarrollo argumental posterior y al público masculino. Cuando Claire tiene la oportunidad de regresar a Craigh Na Dun o cuando tras el juicio por brujería revela su origen son escenas muy esperadas que deberían haberse alargado más que un enlace matrimonial. Con el paso del romanticismo a la lujuria y el sadismo se nos cae Outlander del pedestal.

La muestra de los paisajes de las tierras altas de Escocia y su cultura termina siendo lo más válido en la serie, junto con la versión de Bear McCreary de la canción escocesa The Skye Boat.

√ Rebeca García Agudo

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