Yo también rezo por París

ParísOtra vez nos despertamos con la noticia de la barbarie. Matanza de más de 120 personas de a pie como tú y como yo por el simple hecho de estar en ese sitio a esa hora en esa ciudad. Cuando a una persona le permite su conciencia acabar con la vida de un desconocido con tanta frialdad, hablamos de una persona psicópata, asesino, mercenario, etc. Nada ni nadie puede justificar tal hecho. Ni en el nombre de una religión, ni ideología, ni siquiera como revancha a una injusticia. Me pregunto qué educación se les ofreció a estos asesinos, qué trastorno latente y silente no se les pudo detectar en su adolescencia. Porque es difícil concentrar tanta estupidez, maldad y sangre fría en un solo individuo. Me llamó la atención un estudio realizado en el Reino Unido que confirmaba que uno de los libros más solicitados por los terroristas de ISIS en Occidente fue “Islam para principiantes”. Esto refleja la incultura e idiotez y de estos declarados yihadistas que defienden el islam. ¡Qué ironía! El islam es una víctima inocente de estos asesinos. El islam y los musulmanes también nos sentimos golpeados cada vez que sucede una atrocidad en su nombre.
Espero que los gobiernos y autoridades logren frenar estas olas de violencia y nos puedan garantizar un futuro en paz y buena convivencia.
Mis más sinceras condolencias al pueblo francés y en especial a los parisinos donde tengo familia y amigos.
YO TAMBIÉN REZO POR PARÍS.

Sami Aoufi Rabih

París a toda costa

parís

Comedia francesa sobre una diseñadora de la moda parisina que es deportada a Marruecos por no renovar su tarjeta de residencia.

El comienzo de la película puede parecer ridículo y su protagonista, indeseable, pero desglosa con humor e ironía las dificultades a las que se enfrentan los descendientes de marroquíes, por su desarraigo de los países de procedencia de sus padres y de sus familias en Marruecos y por su lucha para su aceptación e integración en los países de acogida.

Para los que conozcan Marruecos resultará bastante tronchante, ya que el director juega con habilidad con las características del país y el modo de ser de su gente e incluso transmite el típico humor marroquí.

Rebeca García Agudo